El sésamo paraguayo supera los USD 43 millones exportados y avanza hacia una mayor industrialización

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El sector se prepara para una nueva campaña con expectativas de mejorar la productividad y seguir ampliando su presencia internacional. La mecanización y el desarrollo de productos con mayor valor agregado aparecen entre las principales oportunidades para fortalecer la competitividad del rubro.

Las exportaciones paraguayas de semillas de sésamo alcanzaron USD 43,2 millones entre enero y septiembre de 2026, de acuerdo con datos del Banco Central del Paraguay (BCP). El resultado se da en un año marcado por una mayor presión de los precios internacionales y del tipo de cambio sobre la rentabilidad del sector.

Hasta agosto, los envíos habían totalizado aproximadamente 26.760 toneladas por USD 38,8 millones. De cara a la nueva campaña, la Cámara Paraguaya de Exportadores de Sésamo (Capexse) estima rendimientos de entre 500 y 700 kilogramos por hectárea y observa posibilidades de expansión para la producción mecanizada, especialmente en el Chaco.

La presencia internacional continúa siendo uno de los principales atributos del rubro. Paraguay mantiene una cartera habitual de entre 35 y 40 mercados para el sésamo y compite con grandes productores de África, India y Centroamérica. La calidad y la inocuidad del producto nacional son factores que permiten sostener su participación en mercados con altos niveles de exigencia.

Japón y México se encuentran históricamente entre los principales destinos del sésamo paraguayo, junto con mercados de Asia, Europa y América. Brasil también forma parte de los destinos que reciben el producto nacional, reflejando la diversificación que ha alcanzado la cadena exportadora.

El desempeño del sésamo adquiere además una dimensión social por su fuerte participación en la agricultura familiar. Para numerosos pequeños productores constituye un rubro de renta, por lo que la evolución de la nueva campaña tendrá impacto tanto en las exportaciones como en los ingresos de las comunidades productoras.

Más valor agregado para competir

Uno de los próximos desafíos del sector pasa por profundizar la industrialización. Las exportaciones de sésamo descortezado ya permiten atender segmentos específicos, mientras que la producción de aceite de sésamo para el mercado internacional aparece como una alternativa para avanzar hacia productos con mayor procesamiento y valor agregado.

La mecanización también puede contribuir a mejorar la productividad y reducir costos, sin perder los estándares que distinguen al producto paraguayo. Para el sector, combinar tecnología, eficiencia productiva, calidad y apertura de mercados será determinante para sostener su competitividad frente a una oferta internacional cada vez mayor.

La evolución del sector también refleja las oportunidades que tiene Paraguay para ampliar su oferta exportable, incorporar mayor valor agregado a su producción y consolidar vínculos comerciales con distintos mercados. En ese camino, la inversión en tecnología, la diversificación de destinos y la articulación empresarial pueden contribuir a generar nuevas oportunidades de negocios y fortalecer la presencia de los productos paraguayos en el exterior.