Para Fabio Fustagno, presidente de la CCPB, el Puente de la Integración es una oportunidad histórica para mejorar la eficiencia, la seguridad y la transparencia en la cooperación bilateral. Un enorme potencial en situación de espera.
La infraestructura principal del Puente de la Integración, está concluida, pero su verdadero impacto dependerá de completar los accesos, coordinar procedimientos entre Paraguay y Brasil, además de modernizar los controles fronterizos.
El Puente de la Integración constituye una de las obras de infraestructura más importantes para el desarrollo de la relación entre Paraguay y Brasil. Sin embargo, para Fabio Fustagno, presidente de la Cámara de Comercio Paraguay Brasil (CCPB), su potencial todavía no puede aprovecharse plenamente debido a obras y definiciones operativas que continúan pendientes.
Según explicó, el puente y sus instalaciones complementarias internas, como edificios y patio de estacionamiento, ya se encuentran terminados. El principal desafío físico está en culminar las obras viales de acceso para camiones, especialmente el puente sobre el río Monday, que permitirá conectar el corredor con la Ruta PY02 y evitar la circulación del transporte de cargas por las zonas urbanas de Presidente Franco y Ciudad del Este.
Para Fustagno, esta situación ya tiene consecuencias concretas en el comercio bilateral. La falta de utilización plena del puente limita una conexión terrestre que podría facilitar un mayor intercambio entre ambos países. Una logística más eficiente contribuiría a reducir tiempos y costos del comercio exterior, con beneficios tanto para las importaciones como para las exportaciones paraguayas hacia Brasil.
A la infraestructura pendiente se suma la necesidad de avanzar en acuerdos entre las autoridades paraguayas y brasileñas sobre el funcionamiento del cruce. De acuerdo con el presidente de la CCPB, aún existen diferencias en torno a la metodología de utilización y a los procedimientos que deberán aplicarse, aspectos esenciales para que la nueva conexión cumpla con los objetivos para los cuales fue construida.
El directivo remarcó que Paraguay cuenta con oportunidades para aumentar sus exportaciones a Brasil en diversos rubros, aunque para ello también deberá modernizar procesos vinculados al comercio exterior. Esto incluye controles, permisos, reglamentos y exigencias de distintas instituciones involucradas en las operaciones fronterizas.
Señaló que la tecnología disponible, incluida la inteligencia artificial, puede contribuir a lograr controles más ágiles y eficientes, evitando que operadores y camiones deban enfrentar esperas de varias horas o incluso días para fiscalizaciones físicas o presentaciones documentales que podrían gestionarse mediante herramientas digitales.
El impacto del puente también puede extenderse al turismo. Fustagno mencionó que las Cataratas del Yguazú reciben anualmente a más de tres millones de visitantes, mientras que Paraguay todavía capta una proporción reducida de ese movimiento. Una mejor conexión regional, acompañada de una oferta atractiva de servicios, puede ayudar al país a aprovechar con mayor fuerza ese flujo turístico.
Después de años de espera, la concreción del Puente de la Integración representa, para el presidente Fustagno, una respuesta largamente esperada, especialmente para los transportistas internacionales de cargas que han convivido con demoras y dificultades operativas. Sin embargo, advirtió que la obra debe estar acompañada por procesos adecuados para evitar que las ineficiencias continúen afectando la integración.
“Es una oportunidad única que tenemos ambos países para corregir lo que no funciona bien, en pos de la seguridad, eficiencia y transparencia”, afirmó. Para la CCPB, el desafío actual consiste en transformar una gran infraestructura en una herramienta efectiva de crecimiento, competitividad y mayor conexión entre Paraguay y Brasil.







