La Cámara de Comercio Paraguay Brasil (CCPB) impulsó un encuentro de actualización sobre las ventajas logísticas en términos operativos y económicos, a través del Puerto de Paranaguá, con la presentación oficial de la Terminal de Contenedores de Paranaguá (TCP), destacando menores costos, mayor previsibilidad y mejores tiempos logísticos para la carga paraguaya.
La actividad se desarrolló, este miércoles 03 de noviembre, en la Embajada del Brasil en Paraguay con la participación de importadores, exportadores y operadores logísticos, quienes conocieron las ventajas competitivas y los beneficios económicos que este corredor ofrece al mercado paraguayo.
La presentación evidenció que el corredor Paraguay–Paranaguá puede generar beneficios concretos como la reducción de costos operativos, gracias a mayor eficiencia en puerto; tiempos más estables, lo que mejora la planificación productiva; menor necesidad de capital inmovilizado en stock de seguridad y, sobre todo, mayor competitividad para industrias, maquiladoras y operadores logísticos.
Durante la presentación, Giovanni Guidolin de Souza, gerente comercial de Atendimiento y Logística de la Terminal de Contenedores de Paranaguá (TCP), destacó que el puerto se consolida nuevamente como una alternativa eficiente y segura para las operaciones paraguayas. “Paranaguá trae otra opción: una opción confiable, una operación que beneficia a toda la cadena”, afirmó.
Añadió que el objetivo es mostrar los diferenciales del puerto en términos de procesos, costos y eficiencia: “Paranaguá hoy vuelve a ser una realidad. Podemos trabajar directamente con importadores y exportadores, y también con cualquier operador logístico o transportadora, porque TCP no tiene exclusividades”, remarcó.
También informó que el puerto se encuentra plenamente disponible para iniciar nuevas tratativas comerciales y que la intención es reposicionar a Paranaguá como uno de los principales puntos logísticos para la carga paraguaya.
Por su parte, Mario Camargo, despachante de aduanas y director fundador de Exacta, explicó que la charla buscó “desmitificar” la idea de que operar por Paranaguá es complicado.
“Si uno está bien asesorado, no tendrá problemas en Paranaguá. Mostramos cómo funciona el proceso y nos pusimos a disposición de importadores y exportadores para acompañar nuevas operaciones”, señaló.
Camargo enfatizó que uno de los puntos clave es la previsibilidad logística, especialmente en comparación con otras rutas utilizadas por empresas paraguayas.
“Nuestro mayor competidor logístico es Montevideo. Mostramos las diferencias y los beneficios que Paranaguá puede ofrecer. Lo ideal es que las empresas hagan una prueba con uno o dos contenedores y evalúen los resultados”, indicó.
Según el especialista, muchos clientes paraguayos ya operan por Paranaguá debido a que la ruta ofrece tiempos más controlados. Explicó que, al contar con plazos claros —como los cinco días disponibles para liberar carga—, un producto puede estar en Paraguay en aproximadamente 50 días, lo que permite planificar con seguridad.
En contraste, señaló que las operaciones por el río pueden volverse imprevisibles, afectando la planificación industrial y obligando a las empresas, especialmente maquiladoras, a mantener grandes inventarios, lo que implica inmovilizar capital y perder competitividad.
Con estas condiciones, Paranaguá se posiciona como una alternativa rentable para empresas que buscan diversificar rutas y minimizar riesgos en sus cadenas logísticas.
Un rol estratégico
El presidente de la CCPB, Fabio Fustagno, afirmó que el Puerto de Paranaguá tendrá un impacto decisivo en la competitividad de las empresas paraguayas, especialmente aquellas instaladas en Alto Paraná, Ciudad del Este, Hernandarias, Minga Guazú, Presidente Franco y Salto del Guairá. “La cercanía, solo 800 kilómetros entre esta zona del país y el puerto brasileño, permitirá importantes ahorros en costos logísticos, tanto para exportaciones como para importaciones”.
Además del menor costo de flete, Fustagno destacó la reducción del tiempo de tránsito, ya que Paranaguá, junto con el Puerto de Santos, suele ser el primer punto de recalada de las líneas marítimas que llegan a Sudamérica, anticipándose entre 10 y 12 días a los Puertos del Río de la Plata. Este menor tiempo de transporte, añadió, se traduce también en menores costos financieros para las industrias de la zona.
Fustagno subrayó el rol estratégico del puerto al reactivar un corredor terrestre hacia el Atlántico que había dejado de utilizarse durante años. Recordó que la vía fluvial, principal canal del comercio exterior paraguayo, sufrió recientemente varios episodios de bajante que encarecieron las operaciones y afectaron su previsibilidad. “La apertura de un nuevo corredor a través de Paranaguá es fundamental para no depender de una sola vía logística”, señaló. La alternativa ofrece mayor estabilidad, tanto para exportadores como para importadores.
Por su parte, Junio Dantas, vicepresidente de la CCPB, añadió que la disponibilidad de un corredor más previsible como Paranaguá puede generar cambios significativos en la estructura de abastecimiento industrial en Paraguay. “Tal como se destacó durante la presentación, uno de los principales diferenciales del puerto es la previsibilidad logística, con plazos claros para liberación de mercancías y tiempos de tránsito más estables en comparación con otras rutas tradicionales”, añadió el directivo.
Esta mayor previsibilidad reduce la necesidad de que las industrias, especialmente las maquiladoras, mantengan grandes volúmenes de stock de seguridad para compensar posibles retrasos. Al disminuir la incertidumbre y los riesgos de interrupción, las empresas pueden operar con inventarios más ajustados, liberar capital hoy inmovilizado y mejorar la eficiencia de su cadena de suministro. “El corredor Paraguay Paranaguá no solo ofrece diversificación de las rutas disponibles, sino que también transforma positivamente la planificación productiva, favoreciendo procesos más competitivos, estables y financieramente sostenibles”, dijo Dantas.
Además, con mayor seguridad operativa y confiabilidad, los importadores enfrentarán menos efectos derivados del clima y del bajo nivel del río, “desafíos recurrentes que cada año obligan a incrementar inventarios para mantener la producción”, concluyó el vicepresidente de la CCPB.
Fortalecimiento del comercio
Frederico Faber, agregado Tributario y Aduanero de la Receita Federal de Brasil en Paraguay, habló sobre el compromiso de la institución para facilitar el comercio exterior a través del Puerto de Paranaguá. El alto funcionario participó del evento de la CCPB y felicitó la iniciativa por impulsar mayor integración logística entre ambos países.

Faber señaló que la Receita Federal está implementando diversas medidas para reducir tiempos y costos operativos en el puerto brasileño. “Estamos con varias acciones en marcha. Incorporamos más funcionarios en Paranaguá, realizamos inversiones en sistemas y contamos con una nueva declaración de importación. Además, estamos fortaleciendo los procedimientos para los Operadores Económicos Autorizados (OEA) con el fin de disminuir tiempos de inspección”, explicó.
Estas mejoras buscan que el Puerto de Paranaguá recupere su papel estratégico como punto estratégico para el tránsito de cargas con destino a Paraguay.
Entre los principales productos que se movilizan por esta vía destacan los fertilizantes, combustibles, contenedores con mercancías diversas y, en menor medida, granos. “Es un flujo importante y diverso, y nuestro objetivo es que las operaciones sean cada vez más eficientes”, añadió Faber.

Sector importador reporta buen año y menos ingreso ilegal
El vicepresidente del Centro de Importadores del Paraguay (CIP), Fabián Lauffer, valoró la presentación, señalando que introducir nuevas alternativas siempre es propicio para el sector.
Indicó que el 2025 cierra con un desempeño sólido, marcado por un crecimiento constante de las importaciones, incluso mejor de lo previsto tras un inicio moderado. Resaltó también la reducción del contrabando desde Argentina, resultado de medidas recientes implementadas en ese país. Lauffer agregó que el CIP mantiene un trabajo coordinado con las instituciones nacionales para frenar la ilegalidad y promover un comercio exterior más formal y competitivo.








