La institución verificará con mayor rigor el tiempo de permanencia fuera del país. Quienes hayan estado ausentes por más de un año consecutivo no podrán acceder directamente a la residencia permanente.
La Dirección Nacional de Migraciones (DNM) comenzó a aplicar controles más estrictos sobre el tiempo de permanencia fuera del país de los extranjeros que buscan obtener la Residencia Permanente en Paraguay.
La medida se enmarca en la aplicación de la Ley N.º 6984/2022 de Migraciones y fue reforzada mediante una reciente resolución institucional que establece nuevos criterios para el cambio de categoría de Residencia Temporaria a Residencia Permanente.
A partir de ahora, Migraciones verificará de manera más rigurosa el historial de movimientos migratorios de cada solicitante para comprobar que no haya permanecido fuera del territorio paraguayo por más de un año consecutivo desde la expedición de su carnet de Residencia Temporaria.
Según la normativa vigente, la permanencia fuera del país por un período superior a doce meses constituye un impedimento para acceder directamente a la Residencia Permanente. En estos casos, el extranjero no podrá completar el cambio de categoría y deberá solicitar una prórroga de su Residencia Temporaria, cumpliendo nuevamente con los requisitos establecidos por la legislación migratoria.
La verificación se realizará a través del informe de Movimiento Migratorio emitido por la propia Dirección Nacional de Migraciones, documento que pasa a ser un requisito fundamental dentro del proceso de evaluación.
La institución señaló que el objetivo es garantizar el cumplimiento de las disposiciones legales y mantener la coherencia con los criterios establecidos en la Ley de Migraciones para el acceso a la residencia permanente en el país.
La medida cobra especial relevancia para extranjeros que, por motivos laborales, familiares o de negocios, pasan largos períodos fuera de Paraguay. En ese sentido, las autoridades recomiendan a los residentes temporarios revisar previamente su historial migratorio antes de iniciar el trámite, a fin de evitar contratiempos o rechazos durante el proceso.
Con esta disposición, la Dirección Nacional de Migraciones busca fortalecer los mecanismos de control y asegurar que quienes accedan a la residencia permanente mantengan un vínculo efectivo y continuo con el país, conforme a los requisitos establecidos por la normativa vigente.







