El presidente de la Cámara de Comercio Paraguay Brasil celebra el histórico grado de inversión como un premio a la gestión macroeconómica y urge al sector empresarial a capitalizar su impacto inmediato.
Para Fabio Fustagno, presidente de la Cámara de Comercio Paraguay Brasil, alcanzar el segundo grado de inversión representa un logro histórico que premia años de buena gestión macroeconómica del país. “Es la respuesta de que lo que se estaba haciendo era lo correcto”, afirma, y destaca que el sector empresarial debe interpretarlo como una señal clara de confianza del mercado.
Aunque los analistas señalan que los beneficios financieros —como tasas más bajas— se sentirán en el mediano plazo, Fustagno subraya el impacto inmediato de esta noticia. “Nadie puede negar que genera una señal buenísima hacia nuestra política económica y productiva”, explica. Esto acelera las decisiones de inversión y proyectos, atrayendo capital incluso antes de que se materialicen las mejoras en financiamiento.
Sin embargo, advierte sobre los riesgos de “dormirse sobre los laureles” y creer que se ganó la guerra. “Esto es solo la victoria de una batalla hacia el desarrollo; tenemos mucho más por crecer y recién empieza”, enfatiza. Para sostener la calificación, prioriza mantener la disciplina económica y evitar la complacencia.
Entre los desafíos pendientes, Fustagno resalta la necesidad de diversificar la producción más allá de commodities y pocos mercados, manteniendo la dirección en políticas económica, comercial y exportadora. “Si no seguimos con el mismo esfuerzo, podemos perderlo en poco tiempo, como les ocurrió a varios países”, concluye, llamando a aprovechar las oportunidades con la misma intensidad que trajo este hito.







