La conexión estratégica entre Paraguay y Brasil ya superó su fase más compleja y se prepara para convertirse en un eje clave de integración con los mercados del Atlántico y el Pacífico.
El Puente Bioceánico, una de las obras de infraestructura más importantes para la integración regional, ya dejó atrás su etapa estructural más desafiante y avanza hacia su conclusión con los trabajos finales de pavimentación, iluminación, señalización y equipamiento de seguridad.
La obra unirá Carmelo Peralta (Paraguay) con Porto Murtinho (Brasil) y constituirá un eslabón fundamental del Corredor Bioceánico Vial, concebido para conectar los océanos Atlántico y Pacífico y fortalecer la integración logística y comercial entre Paraguay, Brasil, Argentina y Chile.
Según el ingeniero Guillermo Capellán, proyectista y jefe de fiscalización por el Consorcio JYI, el reciente enganche de ambos frentes constructivos representó el mayor hito técnico del proyecto. “Desde el punto de vista estructural ya hemos superado la etapa de mayor incertidumbre y complejidad”, afirmó.
Capellán explicó que el puente fue diseñado bajo las exigentes normas internacionales AASHTO (Asociación Estadounidense de Oficiales de Carreteras), con amplios márgenes de seguridad para soportar el tránsito de cargas pesadas durante su vida útil.
“Las cargas normativas con las que fue diseñado están muy por encima de las cargas de servicio”, sostuvo el especialista, quien además señaló que será “prácticamente imposible” alcanzar el límite máximo de carga de la estructura, incluso durante las pruebas previas a su habilitación.
Además de representar un notable logro de la ingeniería, el Puente Bioceánico marcará un antes y un después para la inserción internacional del Paraguay. La nueva conexión permitirá integrar al país con uno de los corredores logísticos más importantes de Sudamérica, facilitando el acceso de la producción nacional a nuevos mercados y fortaleciendo el comercio con la región y el mundo.
La infraestructura fue concebida con visión de largo plazo. Aunque inicialmente contará con un carril por sentido, su plataforma permitirá una futura ampliación a cuatro carriles sin necesidad de modificar la estructura principal.
Financiado por la margen paraguaya de Itaipú Binacional, el Puente Bioceánico se perfila como una obra estratégica para consolidar la competitividad logística del Paraguay y profundizar la integración física y económica con los países del Cono Sur.







